La equinoterapia es un método terapéutico que hace uso del caballo y su medio ambiente para reahabilitar personas con discapacidad como disfunciones neurológicas, físicas, de conducta y funcionales.
El tratamiento debe ser con un animal de entre ocho y diez años de edad, ya que en esa etapa se vuelve apacible. Los equinos, que son los que ayudan mucho en esto de la equinoterapia, deben de ser muy apacibles, de buen carácter y generalmente deben ser caballos de edad.
La clave de la equinoterapia radica en el andar del caballo que reproduce en el jinete un movimiento similar al del humano. El cerebro recibe esta información y la interpreta como si la persona estuviera caminando. De allí, la calidad del estímulo para las personas con parálisis o trastornos motrices.
Éstos ejercicios son recomendados para estimular distintas áreas, órganos o aparatos y cada paciente debe ser tratado en forma particular de acuerdo a su problema específico ya que la terapia requiere ritmo, estimulación y constancia y su programa de ejercicios se programa y se modificará continuamente conforme a su grado de avance y las indicaciones médicas, logrando así una mayor eficiencia y avance.
Dichos movimientos van acompañados por aromas, texturas, colores, sonidos, cambios de temperaturas, que vienen a ser toda una serie estímulos para el discapacitado.
El trabajo de equinoterapia (o hipoterapia) puede realizarse desde los 18 meses de vida, no existiendo límites de edad ni contraindicaciones en el tratamiento. Se trabaja con niños y adultos con retardo mental, parálisis cerebral, esclerosis múltiple, mal de Parkinson, accidentes cerebrovasculares, autismo, trastornos profundos del desarrollo y problemas motores. También puede ser utilizado en niños hiperactivos, y personas con problemas de conducta, drogas y alcoholismo.
El objetivo fundamental de este tratamiento, es mejorar la calidad de vida de los pacientes, y que asuman esta terapia como una actividad recreativa, como un esfuerzo, que también es divertido, trabajando con la fortaleza y las potencialidades de cada paciente para una mejor adaptación a la sociedad. La magnitud de los logros de la terapia, depende de cada caso, estando siempre bien claros, en que hay cosas imposibles de curar, otras se pueden mejorar, y otras no, pero el cambio emocional, es siempre de resultados efectivos, podríamos decir que garantizados, en el trabajo con caballos.
El objetivo fundamental de este tratamiento, es mejorar la calidad de vida de los pacientes, y que asuman esta terapia como una actividad recreativa, como un esfuerzo, que también es divertido, trabajando con la fortaleza y las potencialidades de cada paciente para una mejor adaptación a la sociedad. La magnitud de los logros de la terapia, depende de cada caso, estando siempre bien claros, en que hay cosas imposibles de curar, otras se pueden mejorar, y otras no, pero el cambio emocional, es siempre de resultados efectivos, podríamos decir que garantizados, en el trabajo con caballos.
